jueves, 29 de mayo de 2008

1 Nefi 18

Nefi estaba construyendo el barco que los llevaría a la tierra prometida en el nuevo continente. Toda su obra fue hecha a la manera del Señor y no a la manera del hombre. Así como en el capítulo anterior, en el versículo 3 hay una referencia al templo. El resultado de hacerlo todo a la manera del Señor fue ejecución "admirable en extremo".

Para una mejor dimensión del tiempo que pasaron en el desierto, se menciona que aún Lehi había engendrado dos hijos, Jacob y José, en el desierto. Esto también habla de la edad relativa entre Lehi y sus hijos mayores. Todos eran de edad adulta pero Lehi no era aún un anciano.

Vale la pena aclarar la influencia cultural sobre la familia. Los nombres Sam y Nefi son de origen egipcio; mientras que los nombres Jacob y José son de origen hebreo.

En todo el relato no se habla de que Lamán y Lemuel hubieran reusado entrar en el barco. Nadie tuvo que forzarlos. Probablemente estaban impresionados con la obra, pero nunca más que eso. Es interesante que solo tenían que ser compelidos a no murmurar y no pecar, porque todo lo demás lo hacían por simple convinencia.

Mientras estaban en el mar la liahona dejó de funcionar y esta vez el Señor no fue paciente con ellos como hasta ahora lo había sido. Nuevamente se vieron compelidos a humillarse al ver que podían morir. Bien hubieran podido tener una espada al cuello.

El significado del verbo arrepentir en el versículo 20 no es el significado según el Evangelio de Jesucristo, sino el significado literal, es decir, darse media vuelta o hacer lo contrario a lo que se había hecho.

Curioso que aún la tierra prometida tuvo que ser cultivada (v. 23, 24) antes de que produjera en abundancia.

miércoles, 28 de mayo de 2008

1 Nefi 17

Este capítulo comienza justo antes de que a Nefi se le mandara construir el barco. Fueron por el desierto sin más sostén que lo que el Señor les proveía y hay una bendición muy clara de providencia para los que obedecen, especialmente para los que obedecen sin murmurar (v. 3).

Algo interesante del versículo 7 es que hay una frase que puede leerse "Levántate y entra al templo."

Versículo 13: El Señor no solamente nos conduce sino que nos permite saber que es Él quien nos conduce.

El versículo 21 se presta para personas que tengan la posibilidad de servir tiempo completo en la iglesia, pero que no desean dejar su vida atrás. Son Lamán y Lemuel quienes están hablando.

En los versículos 36 al 40 se aclara, entre otras cosas, que el Señor desea que sus hijos justos hereden la tierra; sin embargo, en el 41 se muestra lo fácil que es ignorar la expiación y negarse sus bendiciones.

Versículo 51: El Señor no solamente mandó a Nefi construir un barco, sino que también le enseño cómo construirlo.

Versículo 55: Algo bueno a lo que debe ayudar cualquiera a que sus hermanos logren.

viernes, 23 de mayo de 2008

1 Nefi 16

En la primera parte del capítulo Nefi aclara que cuando alguien se toma una enseñanza del evangelio "a la defensiva" usualmente es porque esa persona no desea guardar los mandamientos de Dios. Es difícil a veces, pero entre menos excusas le ponemos a guardar los mandamientos, más nos humillamos y nos dejamos moldear y enseñar por Él.

Versículo 18: Vale la pena decir que Nefi estaba en forma. Rompió un arco de acero fino.

Luego se ve que aún Lehi, el profeta, llegó a murmurar contra el Señor por lo que tuvieron que pasar después de que Nefi rompió su arco. Sin embargo, Nefi no se enorgulleció sino que después de haber hecho su arco y flecha nuevos le preguntó a su padre a dónde debía ir por alimento.

Ellos acababan de recibir la liahona cuando todo eso comenzó y era relatívamente fácil de usar porque estaban aprendiendo. Aún después de haber murmurado ellos fueron instruidos que debían mirarla para saber qué hacer. Unos capítulos después, cuando están en una tormenta perdidos en el mar no se les da la misma instrucción sino que se espera que la apliquen solos.